Desde el aire, a vista de pájaro, el Parque Natural de Monfragüe se integra y se funde en los Riberos del Tajo, una alargada y profunda herida en la corteza terrestre extremeña, una extensa hendidura fluvial flanqueada por sierras abruptas cubiertas por el manto verde típico de estas latitudes. Con aproximadamente 30 kilómetros de longitud, sus límites geográficos se sitúan, por el este, en las inmediaciones del puerto de Miravete, mientras que por el oeste se aproximan a la localidad de Serradilla. Las 17.852 hectáreas que componen el recinto protegido pertenecen a los términos municipales de Torrejón el Rubio, Toril, Serrejón, Serradilla, Casas de Miravete, Jaraicejo y Malpartida de Plasencia.
Abrupto y accidentado, el relieve de Monfragüe presenta altitudes máximas que superan los 500 metros, con la cota más alta en el pico Casar de Elvira (de 570 m), seguido del pico Corchuela (540 m), y de Peñafalcón (528 m), una de las moles que configuran el salto del Gitano, sin duda, una de las imágenes más representativas de este espacio natural. Los materiales que sustentan el parque son, desde el punto de vista geológico, muy antiguos y datan del periodo comprendido entre el Precámbrico y el Silúrico. Cuarcitas y pizarras son las rocas predominantes, muy notorias allí donde emergen en forma de sierras o de simples canchales y también donde hacen lo contrario, es decir, donde se hunden formando profundos barrancos a modo de cañones o desfiladeros, que llegan hasta las cotas mínimas, en torno a los 300 metros, que a su vez se registran en el lecho de los ríos Tajo y Tiétar, en la actualidad cubiertos de agua por efecto directo del rosario de embalses que se suceden a lo largo de los recorridos de ambos ríos dentro de la extensa comunidad extremeña.
La monumental villa de Trujillo edificada sobre un cerro granítico llamado Cabezo de Zorro. Su casco urbano es un irrepetible conjunto arquitectónico cuyo centro neurálgico se puede situar en la plaza Mayor, uno de los más bellos monumentos de la península Ibérica. Se trata de una plaza grandiosa, presidida por la estatua ecuestre de Pizarro, decorada con magníficos palacios y soportales: del pan, del paño, de la verdura, de la carne y del lienzo, que así se llaman. En esta soberbia plaza destaca el palacio de los marqueses de la Conquista, con su escudo heráldico donado por Carlos V al titular de la casa; el palacio de los duques de San Carlos, con fachada del siglo XVII; la casa de la Cadena, con su famosa torre del Alfiler; y la iglesia de San Martín, de los siglos XIV y XV, donde Carlos V rezó antes de ir a Sevilla a desposarse con Isabel de Portugal.
Pero la joya de la arquitectura religiosa es la iglesia de Santa María la Mayor, con un valioso retablo gótico, un espléndido coro plateresco y diversos sepulcros de nobles guerreros, como el de Sancho Paredes.
La máxima relevancia histórica de Trujillo se alcanza durante los siglos XV y XVI, cuando se convirtió en cuna de conquistadores y artistas.
Trujillo. Ciudad conocida también por el sobrenombre de "cuna de conquistadores", ya que fue patria
de una larga lista de descubridores y aventureros de las tierras del Nuevo Mundo: Francisco Pizarro (conquistador de Perú), García de Paredes (explorador de Venezuela), Ore llana (descubridor del Amazonas), Nuño de Chaves (fundador de Sta. Cruz, en Bolivia) y otros muchos.
La Turgalium, de origen celta e importante enclave romano, forjará su identidad bajo la dominación musulmana. Reconquistada definitivamente en el s. XIII, su período de esplendor coincide con la llegada de riquezas traídas de América, empleadas en la edificación de sobresalientes obras artísticas. Del perímetro amurallado se conservan cuatro puertas, y en uno de sus extremos se alza el castillo de origen árabe.
El centro del recinto lo ocupa la plazuela de Santa Mª, presidida por la iglesia de Santa Mª la Mayor, levantada en el s. XIII, aunque el aspecto actual corresponde a las reformas del XV. En su entorno están la casa natal de Pizarro y el convento de las Jerónimas, ambos del s. XV, junto a otros edificios de interés como la casa de Jos Chaves, la de Francisco de Orellana, la casa fuerte de los Escobares, la de los Roi-Zárate y Zúñiga (las tres últimas del s. XV) y la iglesia de Santiago.
El buitre leonado;
El buitre leonado es la rapaz más abundante en Monfragüe, y también la más fácil de ver, porque resulta casi imposible visitar este parque y no observar un buitre leonado sobrevolando los cortados rocosos. El millar de ejemplares que pueblan este paraíso ornitológico garantizan su avistamiento.
El buitre leonado, denominado cientificamente Gyps fulvus, destaca por su silueta de vuelo, de amplias alas con las puntas separadas y cola corta con el borde redondeado. Lleva la cabeza pegada al cuerpo, con el cuello metido entre la visible collareta, de color blanco o pardo claro. Esta especie mide casi tres metros de envergadura entre las puntas de las alas. Su pariente, el buitre negro, es ligeramente mayor y se distingue por tener la cola en forma de cuña, además de un plumaje mucho más oscuro.
El final del invierno es la época elegida por este carroñero para llevar a cabo sus vuelos nupciales. Por entonces se reúnen en grandes bandadas y dedican todo su tiempo a surcar los aires de un lado a otro. El nido lo sitúan en una cueva somera o sobre una simple repisa del cortado y lo construyen con ramas que recogen en las inmediaciones. En primavera nace el único pollo que cría cada pareja, vigilado de cerca por ambos progenitores, que no dudan en recorrer cientos de kilómetros para buscar alimento.
La densa cabaña ganadera del entorno del parque hace posible el crecimiento constante de esta rapaz carroñera, antaño tildada de alimaña y hoy considerada como un eficaz agente sanitario de los ecosistemas donde interviene.
* Ruta de Senderismo en el Parque Natural de Monfragüe;
Santuario y Castillo de Monfragüe: El salto del Gitano, es el paisaje más representativo del Parque Natural. Espectacular estrecho rocoso, este conjunto pétreo de 500 metros de altitud y más de 200 de altura sobre las aguas embalsadas del río Tajo, se erige en el punto de atención preferente. En la zona superior alcanzaremos el castillo y detrás de él, aparece adosada la ermita o santurario de la Virgen de Monfragüe, que alcanzaremos atravesando una senda sinuosa rico en especies vegetales.
Nivel: Básico; Distancia 7 km; Desnivel: 200 m
* Visita libre a Trujillo y la Feria del Queso;
La Feria del Queso cuenta con la asistencia de artesanos del queso de diferentes nacionalidades, stands con las tres denominaciones de origen de Extremadura y otras muchas marcas extremeñas, así como la presencia de otras marcas y denominaciones de diferentes regiones de España.