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Detalles de la actividad

Ruta del Boquerón - Caminar rápido [RETO, Power Walking]

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La ruta nos llevará por tramos de una antigua vía de tren, pero también por unos tramos en los que podremos disfrutar de una frondosa vegetación: entre pinos, encinas, enebros, algún que otro roble y sobre todo, abundante matorral típico mediterráneo, jara, cantueso, tomillo, romero, etc.

Se realizará intervalos sucesivos de caminata rápida, con el fin de situarnos en una zona de gasto calórico importante. Modificaremos el ritmo, para poder ver el comportarmiento del organismo y tendremos terreno ascendente donde podremos corregir posturas y grabar sensaciones. Todo un reto, entre una actividad de senderismo y una sesión de carrera. Caminar Rápido - Power Walking - Speed Hiking

Recorreremos pinares compuestos de dos especies diferentes; son el Pinus pinaster o pino negral y Pinus pinea o pino piñonero. Una buena forma de diferenciar estos dos pinos es fijándonos en sus hojas aciculares.
La palabra acícula, que es como se le denomina a la hoja del pino, deriva del latín y significa aguja pequeña, que es el aspecto que presentan éstas, al ser alargadas y punzantes. Pues bien, el pino pinaster posee unas acículas de gran tamaño, y se caracterizan por ser rígidas, bastante anchas y muy punzantes. Por el contrario, las del pino piñonero son algo más delgadas y cortas. También sus piñas nos pueden servir para diferenciarlos,
las piñas del pinaster se “sientan” sobre las ramas, y cada una de sus escamas tiene dos pequeños piñones; las del piñonero son de gran tamaño, globosas y de color pardo rojizo, y cada una de sus escamas lleva dos grandes piñones que son comestibles, lo que constituye uno de los principales aprovechamientos de esta especie.
El pinaster, por otro lado, es el pino que más se emplea en repoblaciones y es el de más rápido crecimiento de todos los pinos peninsulares, constituyendo la principal fuente de obtención de la trementina común, secreción de la que se extrae el aguarrás y un residuo de resina con multitud de usos en la industria.

 

Pelayos de la Presa; El pueblo de Pelayos se fundó en el año 1205 en un lado del Monte de San Esteban, según se refleja en el “Tumbo de Valdeiglesias”, que es el documento escrito más antiguo que se conserva
de la zona. En ese monte había una pequeña iglesia dedicada a San Pelayo, por lo que Don Alfonso VIII le dió el nombre de Pelayos. Mucho más tarde se le añadió el apelativo “de la Presa” debido a la presa situada al otro lado del monte. Siguiendo con la historia del pueblo, en 1522 se vendieron estas tierras al Duque del Infantado, Don Iñigo López de Mendoza. Posteriormente, en el año 1556, el Emperador Carlos V, desmembró al Monasterio del pueblo de Pelayos, vendiéndoselo al Marqués de Navas, para así conseguir fondos para la guerra contra los turcos. Con la desamortización de Mendizábal, en 1835, los monjes tuvieron que abandonar
el Monasterio, lo que motivó su estado ruinoso y más tarde su desvalijamiento fruto del pillaje. Entre los monumentos de interés a visitar destacan además de las ruinas del Monasterio de Santa María la Real de Valdeiglesias, que es su nombre completo, la Ermita de San Blas, y la Iglesia de la Asunción de María.

San Martín de Valdeiglesias; La población fue fundada, según la tradición, por el príncipe visigodo Teodomiro, aunque posiblemente la primera ocupación del valle fuese por los mozárabes. Posteriormente, Don
Alfonso VII permitió que un monje llamado Guillermo fundara la abadía de Pelayos y todas las iglesias y capillas de los alrededores, de aquí el nombre de San Martín de Siete Iglesias, que más tarde derivó a San Martín de Valdeiglesias.Cuenta con un castillo medieval que al parecer lo mandó construir D. Álvaro de Luna, aunque su origen exacto se desconoce. También hemos de destacar la Ermita del Rosario que es una de las mejores muestras del románico de la comarca, y la iglesia parroquial de San Martín, de estilo escuraliense, que comenzó a construirse con planos de Juan de Herrera en la mitad del siglo XVI, aunque no se culminó su construcción.
En su interior merece especial atención el Retablo del Altar Mayor de finales del siglo XVII, de estilo barroco.

Grupo de senderismo (Power Walking) Nivel: Alto (debido a los kilómetros y la intensidad de la actividad).
Distancia 26 kms; Desnivel: 505 metros